Antípodas

Escribo este artículo para compartir con los lectores del Blog la letra de una canción de Javier Krahe.



Se trata de "Antípodas", canción que escribió para su disco "Dolor de Garganta" de 1999.

Particularmente me atrae esta letra porque Krahe logra hacer poesía con una métrica impensada.

No existe rima consonante alguna en su creación. Ni asonante tampoco.

La particularidad es que logra generar el poema con el uso, y abuso, de palabras esdrújulas.

Imagino lo que supuso darle sentido a esta creación circunscribiéndose y limitándose a palabras que tuvieran sólo este tipo de acentuación.

Pero el resultado es muy logrado.

Aquí va la letra de la canción...


Antípodas (por Javier Krahe)

En las Antípodas todo es idéntico,
tienen teléfonos, tienen semáforos
con automóviles, con sancristóbales,
muchos estómagos están a régimen.
Tienes políticos más bien estúpidos
pero son súbditos muy pusilánimes.
En las antípodas todo es idéntico,
idéntico a lo autóctono.

La problemática es económica
y en lo teórico no son unánimes,
lo hay escépticos, los hay fanáticos,
pero en la práctica no ves apóstatas
sino en los márgenes o con prismáticos.
Y unos son míseros, otros son prósperos,
en las Antípodas todo es idéntico,
idéntico a lo autóctono.

Hay mundo artístico con gente excéntrica,
mundo científico con catedráticos
y cuerpo médico y casos clínicos.
La gente rústica puebla las fábricas
y los hipódromos los aristócratas.
Ciertos filósofos sienten escrúpulos.
En las Antípodas todo es idéntico,
idéntico a lo autóctono.

Algunos fármacos son ilegítimos
pero hay gran tráfico, lo cual es lógico
porque los réditos son astronómicos
y hay muchas víctimas, hay muchas cárceles.
Voces hipócritas piden, coléricas
medidas drásticas, sillas eléctricas.
En las Antípodas todo es idéntico,
idéntico a lo autóctono.

Los eclesiásticos desde sus púlpitos
causan catástrofes, y los omnímodos
poderes fácticos, hazañas bélicas
y actos vandálicos los energúmenos,
y los pacíficos, actos inútiles.
Entre los lúcidos cunde el desánimo.
En las Antípodas todo es idéntico,
idéntico a lo autóctono.

Se dan fenómenos de rara índole:
idéntico a lo autóctono,
madres estériles con partos múltiples,
idéntico a lo autóctono,
problemas étnicos con los indígenas,
idéntico a lo autóctono,
falsas polémicas con los satélites,
idéntico a lo autóctono,
grandes espíritus viven recónditos,
idéntico a lo autóctono,
y hay lodos tóxicos abundantísimos...

En otros términos que están incómodos.
Pero es fantástico, martes y miércoles,
jueves y sábados, lunes y vísperas,
dan espectáculo con el esférico,
y allí, al unísono, arman escándalo
y es como un bálsamo para sus ánimas.
En las Antípodas todo es idéntico,
idéntico a lo autóctono.

Debajo (haciendo click en el triangulito de 'play') podrán escuchar el cover que hizo El Gran Wyoming para el disco homenaje a Javier Krahe:

boomp3.com



Ir a la web del autor --> KO12

[LEER ARTÍCULO COMPLETO]

Los 300 espartanos...

Después de ver la película "300", me queda un sabor de boca un tanto... No diría amargo no. Pongámosle 'salado'.

En la línea de las películas épicas de los últimos tiempos, Braveheart, Gladiator, Troy (de paso aclaro que esta de Troya me decepcionó totalmente); "300" narra, o al menos lo intenta y de forma muy particular, la Batalla de las Termópilas que enfrentó a los dirigidos por el rey persa Jerjes I con los comandados por el rey espartano Leónidas.

Si bien pasa por alto unos cuantos hechos y acontecimientos dejando la rigurosidad histórica a un lado, 'simplificándola' mas bien, se centra casi específicamente en la batalla mencionada, primera en que las ciudades (polis) griegas se apoyan unas a otras.

Atenas apoyó a Esparta, suceso que la película 'pasa por alto' al igual que el hecho de que Jerjes I quería 'recuperar' terrenos persas que los griegos le arrebataran.

O sea que en la batalla que nos ocupa los persas intentaban recuperar lo suyo.

Pero, y de la misma manera que en los films americanos nuevos los "malos de la película" son iraníes e irakíes, en esta peli sus antepasados persas también lo son.



Otro 'pecado' de la película, quizás el mayor, es que en ánimo de darle ribetes de epopeya mayor de la que fue, exageraron muchísimo la diferencia entre las fuerzas...

Hacen ver más o menos que los espartanos peleaban con una desventaja de 100 a 1 cuando la realidad histórica señala que fue de unos 27 a 1 aproximadamente.

¡Ya era suficiente mérito! ¿O no?

300 eran estrictamente los hoplitas. Pero cada hoplita espartano contaba con dos sirvientes que hacían las veces de escuderos en las batallas y, por supuesto, participaban activamente en cada reyerta. Ahí ya teníamos unos 900 entonces.

Además, las fuerzas de coalición que se sumaron en su camino a las Termópilas sumaron como 7000.

Bueno, siguiendo con la Batalla de las Termópilas y dejando un poco de lado los números... Esta fue la primera de muchas otras batallas que se sucedieron en lo que históricamente se conoce como Guerras Médicas.

Y no voy a abundar en más detalles para que los que no conocen la historia no crean que estoy contando la película...

La calidad de las batallas sí está muy bien lograda y reflejada en pantalla, tanto como el 'espíritu espartano' en el campo del honor y sus costumbres de vida, que llevaron a que su gentilicio, 'espartano', se convirtiera en adjetivo.

Está para pasar el rato, si. Entretenida digamos. Pero no va a quedar en la historia como un film clásico. Seguro que no...


Ir a la web del autor --> KO12

[LEER ARTÍCULO COMPLETO]