Las ratas buenas de los dibujos animados

Resulta curioso, al menos para mi claro, ver cómo las ratas y ratones resultan "los buenos de la película" en la pantalla.

Esto no es de hoy sino que se ha dado a lo largo de los años. Desde siempre, digamos para redundar y abundar.

Así nos topamos con Mickey Mouse, personaje del "frío" Walt Disney que paradójicamente no tiene (al menos yo nunca lo he visto) un personaje de "gato" entre su gran troupe de dibujos y muñecos.

Y junto a Mickey, Minnie.



También aquél "Súper Ratón". Speedy González, el Topo Gigio (topo en italiano = ratón), el Ratón Pérez, Pixie & Dixie, el inefable Jerry y una larga lista hasta los mas recientes de la película Ratatouille.

Pero la realidad nos muestra otra cosa...

Lo primero que no son "ratones" los que asolan las viviendas sino "ratas".

Es un dato también curioso que la rata sea un animal doméstico. Pero una cosa es que yo adopte una mascota, digamos un perro, y otra cosa es que tenga yo en mi casa una veintena de perros sin invitación que entran por las noches, o están de paso, o se esconden por allí.

Y esto ocurre con la "rata doméstica" (Rattus Rattus) por occidente y en nuestros días.

Se dice que por cada rata con la que uno toma contacto visual, hay una treintena cerca (Dios nos libre de ver unas cuarenta juntas entonces).

La "rata negra" (hoy, "rata casera" o "rata doméstica") procede de los bosques del sudeste asiático y vivía en los árboles.

A los moradores del bosque, que no tenían los prejuicios ni animadversión que tenemos hoy y aquí por estos roedores, les parecieron simpáticos estos animalitos y les facilitaban comida. Tal y como uno puede llegar a hacer en el norte de América con las ardillas por ejemplo.

Pero si algo caracteriza a las ratas es su inteligencia. Así que fueron ellas las que rápidamente se acercaron al hombre, instalándose en los techos de sus cabañas.

Pero la rata es un animal, como muchos parientes roedores, muy prolífico. Y su población creció desproporcionadamente, extendiéndose en forma natural y viajando luego en los medios de transporte humanos (carretas, barcos) que les facilitaron la colonización del mundo entero.

Y ya no resulta "gracioso" el animalito, sino que es una plaga.


Tanto que el "sustantivo rata" toma forma de adjetivo y no para decir algo bueno de su destinatario.

Una persona llama a otra "-Rata" cuando quiere insultarla y hacerle notar que es un ser despreciable.

En nuestro porteño lunfardo se le dice "Rata" a alguien amarrete, mezquino. Y sus derivados "Laucha" y "Ratón" tienen algunas acepciones, pero siempre peyorativas.

Por ello no dejo de preguntarme las razones por las que se reivindica siempre a estos roedores desde los dibujos animados, en donde siempre son "los buenos".

Imagino que como el público al que mayormente están destinados es infantil, y siendo los infantes "pequeños como ratoncitos", se quiere demostrar que ser pequeñito no es sinónimo de debilidad.

Yo creo que podrían haber echado mano a otros héroes en lugar de las ratas...


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5 comentarios:

gabrielaa. dijo...

hola Mar!

todo bien hasta que vi la foto y automáticamente se me erizaron los pelos de la nuca

wwwaaaaaaaaaaaaaaaa

Mar dijo...

Gracias por pasar! Y si, es un asco.

Rapote dijo...

Lo dicho, los roedores generan animadversión en los adultos.

¿Será entonces un intento de "lavarnos el cerebro" desde chicos para que aprendamos a convivir con ellas de adultos?

Porque al paso que vamos, nos triplican en número.

Y siguen creciendo...

Un saludo y gracias por visitar TN.

Gabriel Muñoz dijo...

buenisimos post.
me hizo revivir cosas de mi niñes aunque no lo creas.
era fanatico de los dibujitos "los motoratones de marte" jaja buscate algo de ellos eran rockeros y cuando salian a pelear gritaban !salchichas y rock and roll! estaban de la nuca esos ratones creo qe son los culpables de mi estado cerebral hoy en dia, jaja muy bueno el blog. un abrazo

Rapote dijo...

¡Salud Gaby!

La verdad que me generaste flor de intriga con "Los MotoRatones de Marte".

Voy a ver si encuentro algo...

¡Un abrazo!