Ratones coloraos

De cómo y por qué una misma cosa -en este caso un animal- puede ser bueno para unos, y malo para otros...

Ayer en el trabajo hubo un... Un... Digamos... ¿Inconveniente? Bueno, aparecieron roedores. Desde hace unos días -y en algunas oficinas- se colaron ratas. Probablemente huyendo de un control de plagas que hicieron (tal y como nos enteramos luego) en otro sector del edificio.

Esto no viene a cuento de por qué no se trabajó a la vez en todo el edificio ni tiene intención de cuestionar -aunque pudiera, pero justo ahora no tengo ganas de ello- la forma en que se intentó "controlar este flagelo"...

La cosa es que, conforme a que se decidió una rápida desratización, nos fuimos antes de nuestro horario a nuestras casas. Aproveché entonces para hacer un trámite familiar que tenía medio relegado.

Y así fué como me topé -el mismo día, justo como para que me pusiera a pensar en esto- con una familia que iba caminando por una avenida del sur de la C.A.B.A., padre, madre y cuatro hijos pequeños. De pronto observé -iban delante mío- que uno de los chicos (de unos seis años) tenía en su hombro una rata. Blanca, aunque muy sucia. Ni cobayo, ni hamster, ni gerbo ni ocho cuartos: Un auténtico Rattus Novergicus, o "rata parda" (en este caso blanca).

Un error común es mencionar al Rattus Rattus cuando hablamos de ratas. Este ejemplar no es otro que la "rata negra", cuya diferencia real con la "rata parda" no es tan notoria en color sino en tamaño. Para graficarlo y ponerlo en vocabulario porteño digamos que Rattus Novergicus son las ratas y Rattus Rattus son las "lauchas".

"Bajando de las ramas" me pregunto: ¿Cómo es posible que el mismo animal que tuvo corriendo -y subidas a sillas y mesas- a decenas de compañeras de trabajo esté a los hombros de un niño de seis años como una mascota de compañía? ¿Quién está equivocado?

3 comentarios:

MariaCe dijo...

Yo suelo andar bastante tranquila con los gatos de mi casa porque como no salen a la calle y los tengo vacunados y alimentados exclusivamente a alimentos cocidos, no se enferman de nada y la posibilidad de zoonosis queda casi eliminada.
Desconozco cómo es el tema con las ratas, pero una rata que además anda por la calle... me parece muy riesgoso como animal de compañia, la verdad.

Milenius dijo...

puaj, qué quiere que le diga...

Ningún hamster ni nada que se le parezca, por tierno y bonito que alguien diga que son, entrará en mi casa.

Voto a la santa custodia de Gato, Linx y Niní, nuestro trío gatuno.

Rapote dijo...

MariaCe:
Mejor que sigas en tu desconocimiento m'hija...

Milenius:
¡Lo bien que hacés!

Hamster=Rata... O peor...

¡Salud!
;) Rapote